Nadie esperaba tener que aislarse por semanas y por eso nadie se preparó. Estamos viviendo días difíciles confinados en una casa que posiblemente no reúna las mejores condiciones para estar cómodos durante tantas horas, haciendo tantas cosas y con tanta gente a la vez. La buena noticia es que tenemos 3 ideas para reformar tu casa si has sufrido mucho en el confinamiento buscando espacios flexibles, mejorando el almacenaje y incorporando el teletrabajo.
El Covid-19 nos ha dejado en casa sin avisar y no es fácil, aunque nos encontremos bien. Las redes sociales nos ayudan a hacer el confinamiento más llevadero con contenidos de recetas de bizcochos, cómo entretener a los niños, listas con las mejores películas y libros, tutoriales para hacer limpieza, tutoriales para ponerse en forma, cómo desinfectar, cómo teletrabajar… pero absolutamente TODO PASA EN CASA. Y eso es mucha presión.
Así que me pregunto ¿estos días nuestra vivienda nos está ayudando o por el contrario nos ahoga? Seguramente todos haríamos cambios, aunque cosas importantes como el tamaño, la orientación o si tenemos balcón, no se puedan cambiar. Después de tantos días, ya sabemos qué cosas no funcionan, aunque quizás necesitemos ayuda para saber qué hacer.
Por eso, os dejamos algunas ideas para que veáis cómo podría ser vuestra casa si hacemos espacios flexibles, polivalentes y abiertos o si pensando qué nos falta y qué nos sobra, podemos rediseñar la distribución, los muebles y en el fondo , nuestra manera de ver el mundo y de vivirlo en la intimidad de nuestra casa.
Porque tu casa debe ser tu refugio y un lugar donde querer estar.
Idea 1: ABRIR LOS ESPACIOS o por qué nos sobran paredes.
¿Cuántas personas hay en casa? ¿Hay niños que quieren jugar a todas horas? ¿Tenemos personas mayores que necesitan cuidados? ¿También tenemos que trabajar en casa estos días? ¿quién cocina? ¿quién controla?
¿… y cuantos metros dices que tiene tu piso? Quizás eso no lo podamos cambiar, pero sí podemos optimizar el espacio y ordenar la casa, ganar amplitud, hacerla más bonita y más confortable.
Proponemos abrir y compartir el espacio en lugar de compartimentarlo y encerramos en espacios pequeños. Ganaremos luz, amplitud y mejoraremos la comunicación familiar.
Nos faltan espacios polivalentes y flexibles. Si cada estancia de la casa tiene un uso determinado y no se puede cambiar, cuando nos falta espacio para una nueva actividad, ¿qué hacemos?
Un espacio amplio nos permite compaginar usos diversos a lo largo del día: podemos hacer yoga por la mañana, jugar con los niños por la tarde, trabajar, leer, ver la tele…

Los pasillos se pueden fundir con las habitaciones, y si ponemos puertas correderas transparentes, translúcidas o cortinas, además podremos garantizar intimidad cuando sea necesario, que es también muy importante. No se trata de que convivamos todos en el mismo sitio y a la vez, si no de que nos podamos aislar cuando lo necesitemos.
Así por ejemplo, podemos sacar la zona de escritorio fuera del dormitorio y seguir teniendo un único espacio.

a. abrir SALAS Y COCINAS.
Nos faltan espacios abiertos y cocinas que no lo parezcan.
Como los pisos suelen ser pequeños, ganar amplitud es fundamental. Las cocinas abiertas nos permiten participar de la actividad de la sala pero sobretodo, compartir la luz y permitir que entre en un espacio que suele estar cerrado y apartado de todo.
Mi consejo es olvidarnos de las cocinas llenas de cosas a la vista y optar por una cocina minimalista, limpia y ordenada. El caso es rebajar ese punto doméstico en pro de una cocina más neutra e integrada en el mobiliario de la sala.
Las puertas plegables, escamoteables, correderas, los muebles separadores, estantes abiertos, etc. nos permiten abrir o cerrar los espacios en función del caso o incluso, esconder la cocina, y así no ver los platos por fregar…
Las campanas extractoras deberían ser silenciosas, eficaces y pasar desapercibidas, por eso es mejor integrarlas en los muebles o en el techo, aunque hay campanas discretas que no ensuciaran la imagen general si no hay más remedio que colocarlas exentas. El problema de los malos olores hoy está solucionado siempre y cuando invirtamos en una buena campana, cosa que siempre recomendamos.
Recomendamos panelar las neveras y lavavajillas, para eliminar elementos que distorsionen esa imagen limpia, buscar encimeras neutras y diseñar un buen sistema de armarios para que todo tenga un lugar.
Los muebles de despensa a toda altura y de 60cm de fondo tienen gran capacidad de almacenaje y permiten integrar los electrodomésticos panelados sin que sepas donde está la nevera. Los muebles esquineros con bandejas lemans o similares también ayudan a aprovechar rincones de difícil acceso. En nuestros proyectos nos gusta reservar una «pared – armario» donde caben muchísimas cosas y no se ve ninguna.
Crear un armario para pequeño electrodoméstico con enchufes en el interior evita tener tostadoras, exprimidores y cafeteras a la vista, y ganar superficie de encimera de trabajo.
Aumentar el tamaño de la nevera y el congelador no vendría mal para hacer menos visitas al supermercado. Las vinotecas, que suelen no ser panelables, también se pueden incorporar a la cocina si hay espacio.

b. abrir BAÑOS Y DORMITORIOS
Los baños suelen ser pequeños y sin iluminación ni ventilación directa. Es una lástima no poder aprovechar la luz del dormitorio o el aire fresco para las actividades en las que no necesitemos intimidad.
El baño se puede dividir en dos zonas: la zona húmeda de la ducha y el inodoro, que hace falta cerrar por higiene e intimidad, y la zona seca del lavamanos que se puede incorporar al dormitorio.
Otra opción es eliminar las puertas tan sólo distribuyendo de forma diferente, ubicando la zona húmeda dentro de un armario-cabecero de cama.
También podemos incorporar puertas correderas para poder abrir durante el día y asearnos con luz natural mientras conversamos o nos secamos el pelo sin humedad, pero permitir cerrar por la noche para no molestar si se encienden las luces.
Si el dormitorio es pequeño o el ruido y la luz no molestan, se puede incluir todo en un mismo espacio. Las circulaciones serán abiertas y fluidas.
Quizás queremos una habitación limpia de cosas, entonces podemos unir el vestidor con el baño, si seguimos cerrando la zona húmeda, unificando así la zona de cuidado personal.
c. Abrirnos al EXTERIOR
• Cómo ver el cielo y la tele a la vez. La protección solar.
Todos estamos aprovechando estos días para ver películas… y una buena sala de cine necesita penumbra. Netflix manda, pero algunos comedores modernos ¡no tienen persiana! También necesitamos ver el exterior, el cielo, que entre luz, notar el aire fresco y tomar el sol para cargar vitamina D…
¿Cómo hacer compatible iluminar y oscurecer? Mediante la protección solar de las oberturas. La superposición de elementos como persianas, porticones, cortinas, estores gruesos o ligeros, voladizos, etc permiten combinarse entre sí para adaptarnos a cada momento del día y a cada actividad.
• Los grandes ventanales.
• Terrazas y balcones
Quizás esto no sea tan fácil de arreglar… lo que está claro es que las terrazas y balcones ¡no pueden estar llenos de trastos! Es una lástima que con el clima que tenemos no se aprovechen más estos espacios exteriores.
Siempre se podrán mejorar con plantas, cañizos, pérgolas, lonas, muebles de exterior bonitos o una tumbona cómoda.
Y plantas, siempre, dentro y fuera.
Idea 2: El ALMACENAJE o por qué no necesitas una habitación para los trastos.
Estoy de acuerdo con Marie Kondo: acumular no es bueno y los “porsiacaso” mucho mejor si van al trastero. El espacio deber ser para las personas y no para las cosas, aunque éstas nos puedan ayudar a un nivel práctico o emocional. Hay que saber elegir con qué nos quedamos y con qué no.
Nos sobran cosas que ocupan espacio que deberíamos ocupar nosotros.
Hace poco una clienta me pedía una reforma con dos habitaciones. Ella vivía sola y al preguntarle qué uso iba a dar a la segunda habitación me dijo: ¡para los trastos!
Pues no. Los trastos no necesitan una habitación, necesitan un armario. O varios.
d. Los armarios
Apilar las cosas nos permite aprovechar el espacio en altura y aquí sí está bien afinar: armarios de 60cm de fondo para la ropa de colgar, de 40 cm para la ropa doblada, estanterías de alturas diferentes para los libros, para copas y vajilla, cajones planos y cajones hondos, estantes lemans, esquineros de cocina, etc.
Mejor si son empotrados y hasta el techo, igual que las estanterías. Si pasan desapercibidos ocupan menos espacio.
Se pueden integrar en la habitación replicando el estilo de las puertas originales.
e. Las librerías
¿Quién dijo que el saber no ocupa lugar? ¡Porque los libros sí ocupan espacio! Así que en casi todos nuestros proyectos diseñamos una librería para libros, música, fotos, recuerdos… todos juntos y ordenados.
La sensación de orden se potencia si concentramos todos los objetos en un único punto que además adquiere mucha potencia en el diseño. Así podemos liberar el resto de muebles y paredes y las estancias parecerán más grandes.

Idea 3: EL TELETRABAJO o cómo ser dos en uno.
Estos días el teletrabajo nos ha abierto los ojos a entender que muchos desplazamientos en coche y muchas reuniones, etc. son evitables y se podrían hacer en remoto sin perder eficacia. Y ha llegado para quedarse.
Todo parecen ventajas, pero el home-office puede tener trampa. Perdemos calidad en nuestras relaciones sociales, nos encerramos en casa y perdemos la noción del tiempo y para evitar esos efectos es imprescindible valorar cómo y dónde vamos a instalarnos y organizarnos bien.
• Las mesas de comedor.
Si no disponemos de una habitación o rincón donde instalarnos, la mesa de comedor es nuestra mejor opción. Es el paradigma del espacio flexible.
Por eso, debemos añadir una silla de trabajo ergonómica, y huir de las sillas bonitas pero que no están pensadas para pasar muchas horas sentados trabajando.
También debe estar bien iluminada. Podemos añadir un flexo o acercar una lámpara de pie para tener luz baja y bien orientada.
Las luces de techo que aportan iluminación general cansan la vista.
Gracias al wifi, si necesitamos impresora no es necesario que esté en el mismo lugar y gracias a la tecnología, cada vez necesitamos menos almacenaje.
• Dónde me instalo:
Si tenemos opción a instalarnos en un espacio fijo, la luz natural es fundamental y por eso mi consejo es instalarse en el mejor lugar de la casa en lugar de encerrarse en el cuarto de los trastos, que suele ser estrecho y oscuro y nos acabará deprimiendo, aunque eso implique hacer cambios importantes de distribución.
• Los escritorios de cortesía:
Si tan sólo vamos a trabajar en remoto un tiempo corto, podemos usar los escritorios integrados en el resto de mobiliario, de uso puntual. También intentamos incorporarlos a nuestros proyectos dado que, aunque las tabletas y móviles permiten instalarte en cualquier sitio, el ordenador portátil a veces es necesario.
• Productividad, concentración, relax… o ¿todo lo contrario?
Tu espacio de trabajo ¿te permite ser productivo porque estás muy concentrado y confortable? ¿Tienes momentos y espacios de relax para hacer paradas? ¿Puedes aislarte si lo necesitas?
O, por el contrario, ¿oyes ruido, ves desorden, tienes distracciones, no te puedes mover de donde estás o trabajas en el comedor con el televisor?
Si este último es tu caso, deberías plantearte hacer cambios para compatibilizar el trabajo con tu vida personal sin que ninguna de las dos se resienta.

