¿CÓMO ELEGIR EL COLOR PARA TU ESTILO DE REFORMA?
Vamos por partes. Te has decidido a reformar tu piso o tu casa y, entre otras cosas, todo ello incluirá cambios en los espacios: quizá te has decidido por fin a instalar un aislamiento térmico, o quizá has decidido cambiar el suelo de gres por parqué laminado… Por fin has podido ahorrar para dar ese toque más vanguardista o minimalista o tu salón, o nada como acondicionar las habitaciones con el mobiliario y la luz que siempre deseaste entre el armario vestidor, la cama de matrimonio y ese collage de cuadros estilo nórdico.
Olvidas algo. Algo tan vinculado a la reforma de tu hogar que ni tan siquiera has pensado. Algo que será parte fundamental de tu salón, tus habitaciones e incluso de tu baño: si los colores escogidos acompañan a tu idea de reforma, tu familia y tus visitas lo obviarán dentro de esa uniformidad buscada con el estilo; quizá el contraste llame la atención en un primer momento, pero el buen gusto terminará por imponerse y crear un todo entre el mobiliario, el suelo y las paredes.
Ahora que ya hemos conseguido llamar tu atención sobre la importancia del color, vamos a ser algo más directos: más allá del blanco, hay una infinita variedad cromática que puedes elegir para vestir tu vivienda; hay opciones atrevidas y otras zen, íntimas y refrescantes, pero también poco aconsejadas que harán que tu casa se vuelva oscura o más pequeña.
A continuación, puedes evaluar entre los colores más habituales para colorear las paredes si te has decidido a tirar adelante esa pequeña obra o esa reforma integral que tu piso necesitaba. ¡Vamos allá!
#1. Primero: tres reglas básicas sobre el color
Escoge el color presente: las opciones que no se complican en exceso son aquellas que suelen funcionar mejor. Por lo tanto, no te vayas a buscar respuestas fuera cuando las tienes frente a ti: escoge colores que ya se encuentran en casa y que combinan con el resto del mobiliario; lo mejor es optar por un color que contraste: por ejemplo, ¿tu mobiliario es de madera oscura o negro? ¡Pinta las paredes de beige para jugar con ese carácter monocromo! ¿Tienes cojines y accesorios rojizos o violetas…? ¡Pues atrévete a jugar con el blanco y otros tonos más alegres!
El degradado funciona: más allá del blanco, otros tonos con un mayor contraste pueden requerir un tono más claro en la zona superior de la pared; esto creará una sensación de luminosidad mayor en las zonas más visibles de nuestras estancias y nos permitirá jugar con distintos tonos similares entre sí.
Habitaciones pequeñas, colores claros: esta es la regla de oro. Una habitación pequeña no acepta colores muy oscuros: los espacios parecerán reducirse y pueden incluso resultar poco acogedores; ¡así que ya sabes qué tonos no utilizar si el salón o las habitaciones no son excesivamente amplias!
#2. Segundo: colores para cualquier pared
El color es parte fundamental del interiorismo y este, a su vez, debe trabajar junto al proyecto de reforma si queremos que nuestras ideas cristalicen frente a nosotros. En ningún caso, el tono de la pared es un elemento secundario: dan brillo a los espacios, los iluminan, inspiran, estimulan e incluso crean… Por ello, a continuación vamos a revisar los principales colores que deberíamos barajar en el 90% de las reformas.
Blanco: espacio, fresco, limpio… Un color que, por encima de todo, ofrece la posibilidad de agrandar espacios, algo muy importante en pisos de reducidas dimensiones.
Verde: relajante, natural y, en la mayoría de sus tonalidades, también muy luminoso. El verde es un color perfecto para crear espacios de relax con estética natural, rústica o zen.
Azul: en la actualidad, muy valorado con distintas tonalidades de parqué; agua, mar, relax y emociones son algunos adjetivos que describen perfectamente esta opción que funciona muy bien en múltiples estancias de nuestro hogar.
De igual modo, hay tonos más cálidos que pueden funcionar a la perfección si buscamos sensaciones más fuertes y entusiastas; entre los más utilizados están el rojo y el púrpura, que pueden llegar a colapsar mal utilizados pero que, si los planteamos en nuestro proyecto de reforma integral adecuadamente, también pueden aportar riqueza, sofisticación e incluso un efecto de frescura muy agradable.
Asimismo, podríamos incluir el naranja entre ellos que, a diferencia del negro, ofrece calidez e intenta llamar la atención, cosa que casi siempre consigue. Por el contrario, el negro debería limitarse a opciones complejas donde otros colores lo acompañan y terminan de definir.
Como ves, el interiorismo y la elección del color es una decisión fundamental para nuestro hogar, por lo que antes de decidirte por una u otra reforma sería muy conveniente recoger opiniones de expertos en temas de luz y color, pues no es lo mismo decidirse por un azul atlántico que por un tono biscotti, un azul spaqua o un morado estilo wildberry.

